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18.06.2009

Cada vez más padres almacenan células madre de cordón umbilical

Sin embargo, la mayoría de las aplicaciones que en teoría tendrían aún no están probadas clínicamente Las células madre del cordón umbilical de Milagros, una beba de 11 meses, se encuentran en el interior de un tambor repleto de nitrógeno líquido, a 196 grados centígrados bajo cero. Sus padres decidieron guardarlas allí para aprovechar los usos -potenciales- de estas entidades que tienen la capacidad de convertirse en células de cualquier tejido del organismo, a pesar de que no tienen antecedentes en la familia de enfermedades graves. En teoría, se promete, en el futuro la diabetes, las afecciones cardíacas y las enfermedades neurológicas, como el Parkinson o el Alzheimer, podrían tratarse con ellas. "Si la ciencia te da esta oportunidad y la podés aprovechar, ¿por qué no dársela a un hijo? -dijo Fernanda, su mamá-. Además, ya se usan para curar algunas enfermedades", agregó. Hoy día, las células madre de cordón tienen un solo uso real: los trasplantes hematopoyéticos para tratar a pacientes con enfermedades en la sangre, como leucemias y linfomas, y con trastornos hereditarios. En estos trasplantes se usan células madre de cordón en lugar de las de médula ósea. Los padres de Matías y Agustina también guardan en un banco privado de células madre la sangre del cordón de sus dos hijos. "Lo hicimos como prevención. Mi marido tuvo cáncer y mi mamá tiene talasemia -contó Daniela, la mamá de estos bebes de casi dos meses-. Ojalá nunca tengamos que usarla." Milagros, Matías y Agustín ya no son casos aislados. En el país, cada vez más padres deciden preservar las células madre de sus bebes. El año último, los bancos privados incrementaron las unidades de este material entre un 30 y un 50%, si bien aún se desconoce el número total de las guardadas en todo el país. ABC Cordón, la cámara que agrupa a seis de los ocho bancos privados, no cuenta con registros actualizados. Mientras tanto, en el banco público del Hospital Garrahan también aumentaron, aunque de forma más leve, las donaciones de este material.

Según Claudio Chillik, asesor científico de Matercell, los usos potenciales y el mayor acceso a la información que tienen los padres son los motivos por los que, en 2008, crecieron un 30% las unidades que guarda ese banco. Cuando la única salida es un trasplante hematopoyético para curar una enfermedad, "lo mejor son las células propias; tienen cero rechazo, son jóvenes y están sanas", dijo Chillik. Sin embargo, aclaró que no siempre sirven. "Por ejemplo, cuando la enfermedad es genética.

Tampoco es recomendable guardar las de un bebe al que se le detectó leucemia en sus primeros años; generalmente ya están enfermas", explicó. Diego Fernández Sasso, director médico del banco Criocenter, cuyas reservas aumentaron en 2008 un 30%, dijo que es difícil promover la criopreservación [preservación en frío] porque es cara. El proceso de recolección y almacenamiento inicial cuesta 1000 dólares, más 100 dólares anuales para el mantenimiento. Este crecimiento de los bancos privados de células madre convive con el escepticismo que hay respecto de su utilidad; la mayoría de las aplicaciones de las de cordón umbilical se están investigando. Alejandro Rico Douglas, vocero de Biocells, dijo que antes de que los padres decidan criopreservar la sangre de cordón, se aseguran de "evacuar todas las dudas" y de que queden claras las aplicaciones actuales y las que están en experimentación. Ese banco siguió la tendencia; en 2008 duplicó sus unidades respecto del año anterior. "No les vendemos un seguro biológico [a los padres]; estas células sirven hoy para un trasplante", subrayó Orlando Etchegoyen, director del laboratorio de criopreservación del banco BCU Bioprocrearte.

Etchegoyen contó que también deben explicar los criterios de exclusión que a veces impiden guardar la sangre del cordón. "La madre no puede tener ninguna enfermedad infectocontagiosa y la muestra de sangre obtenida debe superar los 50 mililitros", dijo. Una cuestión solidaria En cambio, Cecilia Gamba, bióloga del banco público del Hospital Garrahan, promueve la donación de las células madre de cordón. "Hay una actitud solidaria en la familia que las dona; sabe que puede salvar a otra persona", afirmó. Este material entra en un registro internacional de donantes que agrupa a varios países y que, actualmente, se aproxima a los trece millones de unidades. Por lo tanto, las células madre que se criopreservan en este banco no son sólo para uso propio. "Comenzamos a recolectar a fines de 2005 y al año teníamos 800 unidades. En 2007 y 2008 recibimos 950 cada año", contó Gamba. Hoy suman 2700 unidades almacenadas. La bióloga explicó que en el Garrahan desalientan la criopreservación para uso propio porque, para la familia y para el bebe, la probabilidad de que en un futuro se necesiten estas células madre es relativamente baja. Además de que su uso se descarta cuando existen enfermedades genéticas, de que sus aplicaciones "todavía no están probadas clínicamente" y de que no siempre son útiles para otro miembro de la familia. Sólo aconsejan almacenarlas cuando ya hay un hermano enfermo que puede tratarse con un trasplante hematopoyético. Gamba tampoco quiso dejar pasar la oportunidad de aclarar que existe una posibilidad de uno en cuatro (un 25%) de que el próximo niño sea compatible con su hermano enfermo.

Fuente: http://www.lanacion.com.